Solange Guerrero, una de las mujeres pioneras del periodismo deportivo

Por Priscilla Balladares Acosta, estudiante de Comunicación

Corría el año 2000 y en el periodismo deportivo ecuatoriano reinaban los hombres. Ellos comentaban las estrategias de juego, hacían los análisis y cubrían los partidos. Las mujeres tenían muy poca participación en este ámbito, pues tradicionalmente se pensaba que esta rama del periodismo era sólo para varones. Sin embargo, la historia cambió con la incorporación de periodistas mujeres que fueron pioneras en este campo y se encargaron de equilibrar la cancha. Una de ellas fue Solange Guerrero Valarezo, quién se esforzó contra viento y marea alcanzando lo que muchas otras colegas no habían logrado: destacar no sólo por su belleza, sino por su capacidad y destreza en el manejo de las noticias deportivas. 

Esta comunicadora ahora tiene más de 23 años de experiencia profesional y dice sentirse satisfecha del trabajo que realizó, dejando un legado a las nuevas generaciones y a las que mujeres que actualmente se desempeñan en esta rama para que pasen a ser protagonistas en los medios.

Estudió modelaje, etiqueta social y protocolo. También actuación, lo que le permitió ser animadora de un programa infantil a los 14 años.

Guerrero, desde pequeña soñaba con ser médico hasta que vio cómo producían un noticiero. Estudió modelaje, etiqueta social, protocolo y actuación, lo que le permitió ser animadora de un programa infantil a los 14 años. Durante los ensayos, que eran luego del colegio, ella se escapaba para ver cómo se desenvolvían los anchors o presentadores de TV. Es ahí donde se enamoró del periodismo.

Como periodista ha trabajado en Ecuavisa, Gamavisión, Ecuador TV, Radio CRE y Sucre, así como en Diario Expreso. En el área de comunicaciones se ha desempeñado  como Jefa de Prensa y Relaciones Públicas de la Federación Ecuatoriana de Fútbol y de Barcelona. Fue Directora de Comunicación y Relaciones Públicas de la Gobernación del Guayas y Coordinadora Regional de Comunicaciones de la Zona 5  del Miduvi. 

En lo académico, ella es Periodista Profesional y Licenciada en Ciencias de la Comunicación Social, títulos obtenidos en las Universidades Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil y FACSO. Además es Máster en Comunicación e Identidad Corporativa, en la UNIR de España.  Se ha especializado en protocolo diplomático y etiqueta social. También posee un certificado de formador de formadores. En la actualidad, se encuentra ejerciendo la docencia de la carrera de Comunicación en Línea, en la Universidad Estatal de Milagro (UNEMI).

Ella comenta que estudió para ser periodista, pero nunca imaginó que el ámbito en el que se desarrollaría sería el deportivo. Señala que las puertas se le abrieron para este campo en un momento en el que aún había pocas mujeres.

El camino no siempre fue fácil, dice. Para Guerrero este era un “campo minado para las mujeres”, con experiencias agradables y otras no tan gratas.

Su primer encuentro con este mundo se dió gracias a su mentor, su profesor Efraín Luna, quien le consiguió un espacio para que realice prácticas preprofesionales los domingos en radio CRE, precisamente los días de partidos de fútbol. De lunes a viernes, en cambio, trabajaba en un banco que quebró en la debacle financiera de 1999. Ella se siente agradecida por haber sacrificado sus fines de semana, pues eso le permitió buscar nuevos horizontes en su carrera, de tal manera que cuando se quedó sin trabajo, por la crisis económica que enfrentaba el país, tuvo una oportunidad en el periodismo deportivo. 

El camino no siempre fue fácil, dice. Para Guerrero este era un “campo minado para las mujeres”; con experiencias agradables y otras no tan gratas.  Recuerda que en las conferencias de prensa les daban paso mayormente a los hombres para preguntar. Incluso, comenta, que cuando fue la relacionista pública de la FEF había caballeros que le preguntaban quién era su jefe, cuando en realidad ella ocupaba ese cargo. “Hay muchas anécdotas que contar, pero todo fue parte del aprendizaje”, asegura.

Al formularle la pregunta sobre qué hay de cierto que en años anteriores se les exigía a las comunicadoras exhibir sus cuerpos, como requisito para que se puedan involucrar en este campo periodístico, Guerrero respondió: “La belleza natural de las mujeres, más aún cuando están entre los 20 y 30 años, es muy notoria y depende de cada quien en cómo quiera lucir sus atributos, pero el principal atributo que hace lucir a una profesional es su inteligencia”, destaca.

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