Muerte cruzada, ¿qué cabe esperar?

La incertidumbre se suma a un escenario nacional atestado por la inseguridad e inestabilidad política, cuyos principales efectos los está percibiendo la ciudadanía.

 

Por Saúl Fonseca, estudiante de Comunicación en línea

 

El pasado miércoles 17 de mayo, el Jefe de Estado, Guillermo Lasso, a través de cadena oficial, anunció lo que podría ser uno de los hechos más importantes para el país dentro de su periodo presidencial: la firma del Decreto ejecutivo # 741. Y es que tras el primer día del juicio político al primer mandatario, esto dejó muchas interrogantes sobre la mesa acerca del futuro del Ecuador en su nuevo período sin Asamblea Nacional.

 

El ahora popular mecanismo constitucional conocido -coloquialmente- como muerte cruzada, despierta varias opiniones en grupos políticos y sectores de la población. Mientras que muchos la califican de inconstitucional, por no existir las condiciones necesarias para aplicarlas, otros la describen como la única salida legal que tenía Lasso para impedir su posible destitución a través del ya suspendido juicio político.

 

Estas divididas formas de ver el panorama actual, cultivan zozobra y presentan un sinnúmero de interrogantes en la nación, quien ha sido víctima en este último periodo de una ola de inseguridad y violencia, marcada además, por una sombra de inestabilidad política ocasionada por los diferentes hechos que han sacudido al país en estos últimos tiempos.

 

No es de sorprenderse que en las elecciones del próximo 20 de agosto (primera vuelta), anunciado oficialmente por el Consejo Nacional Electoral, en la papeleta de votación consten varios nombres y fotos de asambleístas que recientemente fueron removidos por la muerte cruzada. Mientras tanto, la nación deberá esperar al 15 de octubre para conocer el nombre del nuevo timonel del Ecuador.

 

sgv